

En mi libro Las Trece Esferas del Ser hago mención a la Esfera del Nodo Lunar en el Cuarto camino…
El Nodo Lunar no es un cuerpo físico sino etérico. En la esfera de la reencarnación… cordón de plata.
Se suele describir este “cordón” como una especie de hilo muy elástico, cuyo tono plateado es debido a estar compuesto por partículas de todos los colores, que vibran a una frecuencia tan alta que los colores parecen mezclarse hasta producir un color único, de tono plateado.
Sólo conectas con él a través de la Intuición, la Meditación, la Contemplación y en estados alterados de conciencia.
Mi consejo para canalizar esta energía es aplicarle a tus recetas durante los próximos tres días un poco de vinagre balsámico que como su nombre lo indica le dará un “bálsamo a tu día”.
El vinagre como tal tiene la propiedad de conservar la humedad en los alimentos y al agregarle unas gotitas a las carnes podemos eliminar las memorias que arrastra al ser proveniente de un animal sacrificado. El vinagre purifica memorias celulares en los alimentos. La idea es hacer lo mismo con nosotros para elevar nuestra energía.
En el caso del vinagre balsámico su historia nos remonta a una época desconocida, se tiene la creencia que se remonta a la época medieval, aunque los primeros testimonios escritos datan de 1046, en efecto en el poema Vita Mathildis del monje Donizone que describe como se elabora un aceto perfettissimo al gusto del emperador alemán Enrique II.
El apelativo de «balsámico» se atribuye a su antiguo uso como medicina o remedio contra el reuma y éste era aplicado por frotación contra la parte afectada.
El término «balsámico» resulta por primera vez sólo en 1747, y este plazo deriva de las propiedades de medicamentos inicialmente asignadas a este particular vinagre. Varios documentos y la tradición confirman este aspecto dicotómico, es decir, la utilización del vinagre balsámico, como medicamento antes y en el ámbito gastronómico luego.


Ingredientes:
4 filetes de solomillo (de 3-4 cm. de grosor aproximadamente)
2 cebollas
Sal marina
Para el caldo de cocción:
2 cucharadas de vinagre balsámico
100 ml. de vino tinto
100 ml. de agua
Para la vinagreta:
25 gr. de mayonesa
15 gr. de mostaza
10 gr. de miel
¼ de guindilla
1/2 cucharada de puré de tomate
1 cucharadita de vinagre balsámico
1 cucharada de aceite de oliva
Un pizca de pimienta
Preparación: Haz la vinagreta mezclando bien todos los ingredientes. Unta bien con la vinagreta las dos caras de la carne y pica las cebollas. Echa un poco de aceite en una cazuela, pon a pochar la cebolla y cuando comience a ponerse transparente, añade la carne.
Deja que se haga a fuego fuerte unos 5 minutos por cada lado (si ves que la cebolla se quema, retírala). Una vez que la carne esté bien sellada por ambos lados, deja que cueza como 30 minutos en la mezcla de ingredientes que se indican para la cocción. Si ves que la carne se ablanda antes, retírala del fuego.
Si una vez cocida consideras que la salsa está líquida, puedes dejar que reduzca. Para la presentación, puedes echarle imaginación, incluso utilizar otros aderezos como verduritas para el acompañamiento.
Fuentes consultadas: cocinaitaliana.eu, Wikipedia.org
Receta: tusrecetas.abcdesevilla.es; recetascomidas.com
Imágenes: menualdia.com
















