El Sol en su entrada a Escorpio continúa en un poderoso trígono con Neptuno y Kirón (Sanador) y por si fuera poco se enfrenta a su sombra (Lilith).
Por ello el alimento de hoy debe contener estas características…
- Que esté Oculto: Por la energía de Escorpio.
- Que sea del Mar: por Neptuno.
- Sanador: Por Kirón.
- Y que tenga sombra: Por Lilith.
El Mar tiene muchos poderes sanadores iniciando por su agua, sin embargo el día de hoy les traigo a su mesa una opción exquisita y que reúne todos los ingredientes.
El Caracol.
Debido a sus elevados valores nutritivos, el caracol es un alimento que posee verdaderas cualidades alimenticias, gastronómicas y terapéuticas.


El caracol también fue considerado como un antídoto excelente contra la indigestión. Se inventaron remedios y diferentes recetas para las afecciones de estómago, llegando a convertirse en un fármaco especial para curar los males estomacales. También se ha evidenciado la fama de los caracoles como afrodisíaco debido al análisis del contenido de albúmina que poseen.
Se ha demostrado que la baba de caracol, que contiene una sustancia activa denominada helicina, es capaz de proteger mucosas y epitelios y, en consecuencia, se han empezado a comercializar cremas elaboradas a base de baba de caracol para fines cosméticos.
Recientemente los laboratorios y equipos de investigación están estudiando tanto sus propiedades médicas como el estudio de su sistema nervioso primitivo.
Caracoles guisados


1 kilo y medio de caracoles
1 ñora o pimiento choricero, puedes sustituir por 2 ajíes
4 dientes de ajo
Harina, agua, pimentón
1 cebolla
2 tomates maduros
1/2 pimiento rojo
Chorizo tierno y bacón
Aceite de oliva, sal marina, tomillo
Preparación:
Para limpiar los caracoles póngalos en un recipiente con agua, sal marina y vinagre. Déjalos así unas horas hasta que suelten toda la mucosidad y a continuación lávalos con agua repetidas veces.
Para cocerlos es mejor introducirlos en el agua cuando ésta aún está fría para «engañarlos». De esta forma lograremos que el caracol quede con una parte mayor de su cuerpo fuera de la cáscara. Cuando el agua llega al punto de ebullición, se deja hervir lentamente unos minutos y después se escurren y se pasan por agua fría.
Coloca una sartén al fuego con un poco de aceite. Cuando esté caliente, añadimos una ñorao los ajíes partidos en trozos y tres o cuatro dientes de ajo con su piel pero machacados. En la tabla, hemos picado muy fino medio pimiento rojo, una cebolla tierna y un par de tomates rojos y lo ponemos todo a transparentar en la misma sartén donde nos quedan el aceite de oliva y los trocitos de ñora o ají.
Lo removemos unos minutos y añadimos una cucharada de harina, removemos, apartamos la sartén del fuego, dejamos que se temple y añadimos una cucharadita de pimentón dulce. Añadimos agua y sal al gusto, un par de hojas de laurel, un poco de tomillo y se pone al fuego. Cortamos unos taquitos de bacón y unas rodajas de chorizo tierno y las añadimos a la salsa. Damos un hervor a todo y lo volcamos en una cazuela donde tenemos a los caracoles.
No tenemos más que dejar que se haga todo a fuego lento para que la salsa reduzca y los caracoles se impregnen de ella. Con unos 15 ó 20 minutos bastará. Sirvan con pan o arroz y buen provecho.
Fuentes consultadas: Suite101.net; alimentos.org.es
Fotos: traccionacuatro.com, atapas.com, gastronomia.laverdad.es; rafabravo.wordpress.com
















