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Despierta tus sentidos en 7 pasos

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Relajacion

RelajacionBien sabemos que nuestro cuerpo es una antena receptora, que estamos compuestos por cientos de sensores a los cuales erróneamente hemos clasificado en sólo cinco, los famosos 5 sentidos. Estos son la puerta de enlace que nos comunica con el mundo exterior, de los que deriva gran parte de nuestro equilibrio físico, mental y espiritual. Con este post damos inicio a una serie de 7 pasos para “despertar” tus sentidos.

Seguramente a más de uno le resultará  placentero despertar con un delicioso y reconfortante olor a café, o tal vez tengas algún recuerdo de aquellas tardes de la niñez en la que los ricos aromas de las recetas de mamá guiaban tus pasos a la cocina.

Esta cotidiana experiencia es una muestra del poder de los aromas y la existencia de la memoria olfativa.

El olfato es el sentido más desarrollado al nacer. El niño se calma al sentir el olor de su madre porque se siente seguro.

El sentido del olfato se ubica en el epitelio olfatorio de la nariz. Está constituido por células, que a su vez constituyen los receptores olfatorios. Es un órgano versátil, con gran poder de discriminación y sensibilidad, capaz de distinguir unos 2000 a 4000 olores diferentes.

Los cuerpos despiden al ambiente partículas volátiles que transportan información sobre ellos a través de los olores. Estas partículas las asimila la nariz una vez cumplido el proceso por medio de la mucosa olfativa. La información se envía al cerebro donde se van almacenando las impresiones odoríferas, dejando sus registros en la memoria olfativa. La RAE define al olor como: «la impresión que producen en el olfato las emanaciones que despiden los cuerpos».

Aromaterapia, para sanar cuerpo y mente

AromasLos registros históricos sobre el uso de los aceites esenciales de plantas y flores datan de las épocas más antiguas de imperios como los egipcios, griegos y romanos, quienes explotaron las propiedades curativas de las plantas en sus preparaciones como cremas y aceites. Estas civilizaciones descubrieron, por ensayo y error, los beneficios curativos de cada planta y por siglos las utilizaron como la medicina por excelencia.

El paso del tiempo y el desarrollo de la medicina conocida como química dejó atrás los días en los que la medicina herbal dominaba. Los aceites esenciales quedaron relegados a la perfumería y sus propiedades fueron subestimadas.

René Maurice Gattefose, fue un investigador francés considerado como uno de los fundadores de la aromaterapia, su experiencia inició desde edades muy tempranas, pues su padre fue fundador de una empresa productora de aceites esenciales, sin embargo, su interés se agudizó cuando sufrió un accidente en su laboratorio que le produjo fuertes quemaduras, y agotados los tratamientos convencionales para curar sus heridas, decidió colocarse aceite esencial de lavanda logrando una acelerada recuperación.

Luego de esta experiencia, el francés acuñó el término «aromaterapia» que rápidamente se difundió por el mundo y profundizó sus investigaciones al respecto. Gattefose se dedicó a los estudios de las propiedades curativas de las plantas, logrando éxitos en la curación de los pacientes y publicó varias obras sobre la aromaterapia que son referencia en la materia.

Lifon Wong, esteticista con 20 años de experiencia, señala que «Los aromas se utilizan para tonificar, depurar y relajar a la persona mientras se le practica algún tratamiento dermocosmético o de salud».

La Invitación es para que te des permiso de aventurar en una nueva experiencia, que dotará a tu cuerpo de una recarga de energía, es sencillo y verdaderamente fascinante, si tienes una bañera basta con llenarla de agua caliente y agregarle unas cucharadas de sal de baño y sumergirse entre 15 a 20 minutos. Luego dúchate con jabón de la misma fragancia de la sal para dar continuidad al tratamiento.

Si no lo tienes, ni te preocupes. Toma un baño con agua tibia y luego frota tu cuerpo con aceite esencial. Cúbrete con toallas tibias y recuéstate unos minutos. Previamente coloca junto a la cama un sachetero o difusor de aroma con unas gotas de aceite esencial de la fragancia seleccionada. Pasados 20 minutos retira el aceite de tu cuerpo y coloca una crema hidratante.

Hazlo tú mismo

Estrés: Coloca en un pañuelo 10 gotas de aceite de lavanda y acércalo a tu nariz, sin tocar las fosas nasales, por algunos minutos.

Síntomas del resfriado y dolor de cabeza: Pon en un pañuelo seis gotas de aceite esencial de menta e inhala su aroma.

Calambres: Coloca unas gotas de aceite esencial de mejorana en el lugar del calambre y frota. El alivio será inmediato.

Cansancio físico: Toma un baño con agua tibia con unas gotas de aceite esencial de bergamota.

¿Cómo seleccionar el aroma?

  • Concentración y bienestar mental: Lavanda, sándalo, eucalipto, fresa, durazno.
  • Energizantes: Naranja, toronja, mandarina, limón, coco.
  • Fortalecer la salud: Pino, romero, hierbabuena.
  • Relajantes: Rosas, menta, salvia, vainilla.

Disfruta el placer de consentir tu cuerpo a través del sentido del olfato. Y entrégate al mundo de las sensaciones.

En una semana estimularemos el sentido de la vista. ¡No te lo pierdas!

Imágenes cortesía de: themindfulword.org; essentialoils.co.za

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