

Sirio siempre ha llamado la atención sobre ella, se ha escrito con interés, entusiasmo, tratando de explicar sus grandes misterios, lo que encierra, lo que ha significado para algunas civilizaciones y lo que todavía representa para quienes tratan de determinar su razón de ser, lo que le ha legado a este planeta Tierra.
Se sabe, que los egipcios desde sus comienzos le prestaron particular atención, especialmente a la que la identificaban como el alma de la diosa Isis y en que su calendario empezaba el día en que esta estrella aparecía en el cielo. Lo cierto, es que esta estrella ha sido objeto de una gran veneración y ha formado parte de los mitos en todo el mundo. Así como en la década de los setenta se convirtió en protagonista de una teoría muy controvertida vinculada con los extraterrestres y la tribu Fogón de Mali.
Sirio, que significa abrasador o centellante, calificativo aparentemente debido a que ascendía en el momento de mayor calor estival. Algunos etimólogos, sin embargo, han sugerido una conexión de la estrella con el antiguo Dios Osiris. No obstante comentan, de todos los nombres y epítetos que ha recibido, el que mejor puede reflejar la notoriedad de su papel en la historia es de Estrella de Isis
Se sabe que Sirio reaparece con el alba, antes que el Sol nazca. La primera vez que ocurre cada año se denomina la ascensión helíaca de la estrella y durante ese día Sirio solo permanece visible por un corto espacio de tiempo. En el antiguo Egipto esta reaparición anual se producía cerca del solsticio de verano y coincidía con la inundación del Nilo. Isis como Sirio, era la Señora del comienzo del año, pues para los egipcios en Nuevo Año estaba marcado por este evento. Sirio hace revivir el Nilo, al igual que Isis hace revivir a Osiris. El tiempo que Isis pasa ocultándose de Seth es el tiempo que Sirio desaparece (70 días) del cielo nocturno. Ella da luz a su hijo Horus, al igual que Sirio da luz al nuevo año y en los textos Horus y el Año Nuevo se equiparan. Ella es el vehículo para la renovación de la vida y el orden. Brillando por un momento, en una mañana de verano, estimula al Nilo y comienza el año.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, implosion-interna.lacoctelera.net
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