Tres de las «estrellas» de primavera están ascendiendo más alto en el cielo nocturno. Como a las 10 pm, busque por encima de la cabeza a Régulo en Leo, el león. Espica, en Virgo, está en el este-sureste, con la amarilla-anaranjada Arturo muy hacia su izquierda en Bootes, el pastor.
El corazón del león –la estrella Régulo- sube a lo alto del cielo las noches de marzo. Esta brillante estrella blanca está bastante alta en el este a la puesta de sol.
La estrella que vemos como Régulo es mucho más caliente y brillante que el Sol. Cualquier planeta en órbita alrededor de la estrella tendría que estar muy lejos para que fuera posible la vida. Y Régulo tendría una vida relativamente corta, así que no es un buen lugar para buscar mundos con vida.
Pero Régulo tiene dos acompañantes más tenues y más pequeñas. Y en una de esas estrellas pueden darse condiciones para la vida.
La estrella está clasificada como una enana «K.» Es un poco más pequeña y más fría que el Sol, por lo que se ve anaranjada. Un estudio de unos astrónomos de Villanova sugiere que estrellas así son muy buenos lugares para buscar planetas habitables.
Entre otras cosas, esas estrellas tienen vidas largas y estables. Eso significa que sus «zonas habitables» –la distancia a la que la temperatura es apropiada para el agua líquida- también permanecen estables mucho tiempo, dándole a la vida mucho tiempo para establecerse. Además, estas estrellas no producen mucha radiación letal. Por último, puede que haya de 5 a 10 veces más enanas K que estrellas como el Sol –dándonos muchos lugares para buscar por planetas habitables.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
















