

Los amores de Júpiter
Tuvo una vida amorosa conflictiva, disfrutó pasiones con pléyades de amantes mortales y divinas, tenía una relación matrimonial con su esposa – hermana, Juno que era muy celosa y con mucha justificación.
Maestro del disfraz, Júpiter se entregó a las doncellas más hermosas de origen divino o mortal, aún como Dios se cuidaba de la ira de su esposa que le repetía que la adoraba. Así Júpiter, como Zeus, se transformaba en formas fantásticas para llamar la atención de las bellas mujeres, en un cisne, en un toro hasta se convertía en lluvia.
Juno fue su esposa legítima, fue la diosa protectora del matrimonio (así como Hera, esposa Zeus en la mitología griega).
Alcmena, fue uno de sus amoríos más famosos con ella concibió a Hércules ella era esposa de Anfitrión, jefe de Micenas. Convertido en un seductor sátiro se unió a la bella doncella, con Antíope, hija del rey Nicteo de Beocia.
Protegida de Diana, hija de Júpiter, Calisto también fue su amante se unió a ella tomando la figura de la diosa cazadora. De esta relación nació Arcade, Juno descubrió al díscolo marido y convirtió a la joven en una osa, Júpiter, le otorgó un sitio a su amante e hijo en el universo, las constelaciones de la Osa Mayor y Osa menor. Los conflictos de matrimonio se seguían él tendría que cuidarse de los arrebatos de venganza de su esposa Climente, su amante tuvo por hijo al gigante Atlas, fue condenado a soportar el peso del firmamento sobre su espalda.
Dánae de esta pasión nació el legendario Perseo, Dánae era hija de Acrisio, Rey de Argos, ella en su espalda llevaba el oráculo.
La ninfa Dione, hija de Urano y Tetis de esta relación nació una de las diosas más importante del panteón romano, Venus.


Las otras amantes, Europa, Leda, Letona, Semele, Taigeta, Maya, Ceres, Temis, Mnemósine.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, alonzonovelo.com
Imagen: labuenaastrologia.com
[1] Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
















