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La Estrella corazón late en el cielo…

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estrella milagrosa1Mira, la «Estrella Milagrosa», vive alta en el cielo nocturno, en la constelación de Cetus, la ballena o monstruo marino, el cual reside alto en el sur durante las horas de la noche. Mira aparece y desaparece de la vista periódicamente conforme pulsa como un corazón latiendo.

Es la cuarta constelación por orden de tamaño. La Ballena se extiende a lo largo del ecuador, su cabeza dirigida al norte y la mayor parte de su cuerpo orientada al sur. Su posición ecuatorial la hace visible desde la mayoría de los lugares de nuestro planeta, pero su forma desmañada dificulta su visualización y su localización. Las estrellas de la cabeza, incluida Menkar, están al sur de los cuartos traseros de Aries; las estrellas de la cola, incluida Deneb Kaitos, se hallan en una región poco definida, debajo del segundo pez horizontal de Piscis. El punto más álgido de las estrellas que forman la cabeza de Cetus tiene lugar a principios de noviembre, mientras que las estrellas de la cola lo hacen un mes antes.

Estrellas principales

  • · α — Menkar, de magnitud 2.5, y color naranja-roja.
    El nombre de esta estrella significa «nariz», aunque a menudo Menkar se utiliza para designar las fauces abiertas del monstruo. Esto le atribuye una influencia maléfica. Los prismáticos revelarán una estrella de magnitud 6 blanco azulada, 93 Ceti, situada muy cerca, pero sin relación con Menkar.
  • · β – Deneb Kaitos, cuya magnitud es de 2.0, y de color amarilla.
    Es «la parte sur del rabo» y la estrella más brillante de la constelación. Los árabes también la conocían bajo el nombre de «segunda rana»; la «primera rana» era Fomalhaut (α PsA).
  • · ζ — Baten Kaitos, de magnitud 3.9, y de color amarilla.
    El nombre significa «vientre de la ballena».
  • · ο — Mira, con una magnitud de 3.0, y de color amarilla rojiza.
    «La maravillosa» en el cuello. Situada más o menos a 23° de Hamal (α Ari), ésta fue la primera estrella variable (diferente de una nova) que se descubrió en el siglo XVII. Varía de magnitud 3 a magnitud 9 en un ciclo de 332 días, y en algunas ocasiones se enciende hasta llegar a la segunda magnitud. Técnicamente es una gigante roja variable de período largo; las estrellas con comportamientos similares se llaman «variables de tipo Mira».

Historia mitológica de la constelación

Cetus es el monstruo marino citado en la famosa historia de Andrómeda, la princesa que fue encadenada a las rocas para ser sacrificada al dios de los mares, Poseidón (Neptuno). Perseo, que regresaba de su misión de aniquilar Medusa, descubrió a la muchacha encadenada. Volando con sus sandalias aladas, Perseo confundió al monstruo proyectando su propia sombra sobre las aguas del mar. Atacó desde el aire, acuchillando con la hoz que había recibido de la diosa Atenea a Cetus hasta matarlo. Cetus se ha descrito de diferentes modos, ya sea como pez dragón o como serpiente marina, aunque algunos autores afirman que esta criatura es, sencillamente, una gran ballena. Igual que en el caso de otras constelaciones, la interpretación clásica de Cetus recoge tradiciones de origen arcaico ampliamente difundidas en el ámbito cultural de Oriente Medio y del Próximo Oriente. En el libro de Isaías (51:9), Jehová corta a Rahab en pedazos y sabemos de Job (10:13 y 26:12) que Rahab era el mar, representado algunas veces en forma de serpiente marina.

Esta historia contiene numerosos paralelismos con el relato babilónico de la creación, en el que se cuenta que el dios Marduk volaba montado en un caballo blanco para matar al monstruo marino que representaba a Tiamat, el caos primordial. El tema de Cetus como portador de males halla su paralelismo entre los indígenas de Brasil, quienes veían en estas estrellas a un jaguar, personificación del dios del trueno.

Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.

¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado  nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.

Fuentes: radiouniverso.org, astroyciencia.com
Imagen: usuarios.multimania.es

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