El planeta Mercurio está muy cerca de Venus, la brillante «estrella vespertina», hoy temprano por la noche. Saltan a la vista bajos en el oeste no mucho después de la puesta del Sol. Mercurio está justo a la derecha inferior de Venus y se ve como una estrella bastante brillante.
Venus y Mercurio
En todo el universo, sólo hay dos planetas a los que para verlos miramos hacia dentro: Venus y Mercurio. Sus órbitas están más cerca del Sol que la de la Tierra. Los demás planetas del sistema solar –y los cientos descubiertos más allá del sistema solar están fuera de la órbita de la Tierra.
Venus y Mercurio se irán arrimando las próximas semanas. Están bastante bajos en el oeste a la puesta de sol, y se ponen, aproximadamente, una hora y media después. Pero, si cuenta con un horizonte despejado, debería poder distinguirlos, porque Venus es el objeto más brillante del cielo nocturno, después de la Luna. Mercurio es el planeta más cercano al Sol. Es un trozo de roca desnuda no mucho mayor que la Luna. No tiene atmósfera, por lo que, sin ningún filtro-resulta abrasado por el poder del Sol sin ningún filtro. En el ecuador, las temperaturas máximas superan los 700 grados Fahrenheit.
Venus es el planeta siguiente. Es casi tan grande como la Tierra, y está rodeado de una atmósfera espesa y tóxica. El aire atrapa la energía del Sol, calentado la superficie hasta los 850 grados.
Busque al abrasador Venus –el hermoso «lucero de la tarde»- bastante bajo en el oeste, unos 30 minutos después de la puesta de sol, con Mercurio, más tenue, hacia su parte inferior derecha.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
















