

El cúmulo estelar globular M2 se encuentra bajo en el oeste al caer la noche, en la constelación de Acuario. No es lo suficientemente brillante para ser observable a simple vista, pero unos binoculares lo muestran como un pequeño parche borroso de luz. Contiene quizá 150,000 estrellas.
M2 tiene un diámetro aproximado de unos 150 años luz, contiene unas 150,000 estrellas, y es «Uno de los clusters globulares más ricos y compactos.» (Burnham). Este cluster posee una elipticidad notable (elipticiad 9, o forma El), tal y como puede ser notado en nuestra fotografía; se encuentra extendido en una posición angular de 135 grados. A una distancia de unos 36,000 años luz, se encuentra más allá del Centro Galáctico. Visualmente tiene una magnitud aparente de 6.5 y unos 7 minutos de arco de diámetro, pero fotografías lo extienden hasta un diámetro de 12.9 minutos de arco. Sus estrellas más brillantes son gigantes rojas y amarillas de magnitud 13.1, mientras que la rama horizontal tiene un brillo aparente de 16.1. El tipo espectral del cluster completo se ha dado como F0.
De sus 21 variables conocidas, muchas son llamadas «Cluster variable» del tipo RR Lyrae, con cortos periodos inferiores a un día. Tres de ellas, sin embargo, son Cefeidas «Clásicas» del tipo II (estrellas W Virginis) con periodos de 15.57, 17.55 y 19.30 días y magnitud aproximada de 13; éstas han sido estudiadas por H. Arp y G. Wallerstein. Una de las variables es una estrella RV Tauri cuya magnitud aparente varía entre 12.5 y 14.0 con un període de 69.09 días; esta estrella tiene una mínima alternativamente produnda y superficial, y fue descubierta en 1897 por el amateur francés A. Chevremont.
M2 fue descubierta por Maraldi el 11 de septiembre de 1746; Messier la redescubrió independientemente exactamente 14 años después, el 11 de septiembre de 1760.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… Es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… Son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, astrored.net
Imagen: astrored.net















