

La Estrella Polar
Polaris (Alpha Ursae Minoris o α UMi), también llamada Estrella Polar, es sin ningún género de dudas la estrella más afamada entre todas las del cielo nocturno. Supera en popularidad a Sirio, la más brillante o a la cercana Alpha Centauri. Canopus o Arturo son más luminosas, pero no tan conocidas e igual ocurre con Vega o Capella. Rígel y Betelgeuse, las estrellas de Orión, pueden ser más bellas, pero ninguna de ellas ni de las anteriores es tan nombrada como Polaris. Incluso los residentes en el Hemisferio Sur, donde es imposible su observación, conocen perfectamente su existencia y han oído hablar de ella largo y tendido.


La Estrella del Norte, como también se denomina a Polaris, está en la Osa Menor, una constelación boreal sólo visible en el Hemisferio Norte, pero observable en cualquier época del año, aunque carente de elementos interesantes desde un punto de vista astronómico. Pulsando en la imagen con el ratón se obtendrá una descripción animada de la constelación, con ampliación suficiente, aunque ninguna de sus estrellas ni de sus objetos de cielo profundo suscitan el interés de los aficionados, excepción hecha de la Estrella Polar.
Mitología
El gran Zeus se enamoró perdidamente de Calisto, la hermosa ninfa cazadora habitante de los bosques de Arcadia. El padre de los dioses sedujo a la ninfa y ésta quedó embarazada. Al enterarse de lo sucedido Hera, esposa de Zeus, presa de los celos, la convirtió en oso.


¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, bitacoradegalileo.com
Imagen: bitacoradegalileo.com
- Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte. ↩
















