

Los Guaraní, llaman al planeta Venus, cuando aparece como estrella vespertina, la Mujer de la Luna. Nuestro satélite natural es considerado del sexo masculino y hermano del Sol.
Ellos cuentan que la mujer de la Luna es muy linda, presumida y nunca envejece. Ella sólo queda al lado de su marido, la Luna, mientras él es joven, alejándose de él a medida que este envejece.
Así, al anochecer, después de la Luna Nueva, los dos astros se encuentran bien próximos, en el lado oeste. En las noches siguientes, la Luna va creciendo y se distancia de Venus. En la Luna Menguante, Venus continúa aproximadamente en el mismo lugar, pero la Luna se encuentra en el alto del cielo, cerca de la línea norte-sur. En la Luna Llena, al anochecer, la Luna está en el lado este y su mujer, bien alejada, continúa en el lado oeste. Luego Venus y la Luna no son más visibles al mismo tiempo, siendo que cuando la Luna aparece, su mujer ya desapareció. En la Luna Nueva, todo recomienza…
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, pueblosoriginarios.com
Imagen: elsofista.blogspot.com
















