

Genio desde muy niño, sus dotes como el joven prodigio de impresionante inteligencia le llevaron a calcular su primer almanaque a la edad de 11 años, las efemérides del cometa Halley. Tuvo que trabajar desde muy joven para poder subsistir, debido a los escasos medios económicos de su familia.
Estudia en el Colegio Nacional de San Bartolomé, en 1881 recibe su diploma de Bachiller en Filosofía y Letras. Seis años más tarde publica su primer escrito en la revista Anales de Ingeniería, ejemplo de las muchas que vendrían luego. En 1891, el 4 de junio recibe su título de Ingeniero Civil y Profesor de Matemáticas y el 22 de octubre es nombrado catedrático en la misma universidad.
Se casa con María Luisa Cadena Reyes quien sería su compañera de toda la vida, después de su matrimonio. Es nombrado Director del Observatorio Astronómico cargo que ocuparía toda hasta su deceso. El Observatorio se convertiría en el centro y templo de la vida científica e intelectual de la época, y durante la guerra demostraría su importancia al convertirse en centro de docente en forma gratuita. También lidero la Escuela de Ingeniería. En 1897, asume el cargo de Director de la revista Anales de Ingeniería.


Escribió notables artículos sobre matemáticas, astronomía, óptica y economía. Notas sobre las Geometrías Planas no Euclídeas, Óptica Astronómica, Teoría de la Refracción Anual, Teoría de la Aberración de la Luz, Distribución de la Riqueza, Seguro Agricola.
Es nombrado Presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros y luego, Presidente Honorario.
En 1916, muere su esposa y se dedica de lleno a adelantar su obra máxima: “Las Tablas de la Luna”, obra que queda inconclusa, ese mismo año viajó a Puerto Berrío (Antioquía) para estudiar un eclipse de sol.


En 1920, a la edad de 55 años, el 11 de marzo muere, dejando varias publicaciones todas con sus teorías personales en la búsqueda de la verdad, por la se le rende homenaje en vida… “Las gentes de estudio, las que aman la verdad, las que se preocupan por descubrir y comprender las leyes naturales no deben buscar otra cosa que la verdad misma. Investigar la naturaleza para conquistar honores es labor negativa”.
















