«Tratemos de ver con el corazón”. Franz Liszt
“Energía viva que puedes plantar en tu vida”
Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Franz Liszt, pianista y compositor húngaro romántico.
Liszt se hizo famoso en toda Europa durante el siglo XIX por su gran habilidad como intérprete. Sus contemporáneos afirmaban que él era el pianista técnicamente más avanzado de su época y quizás el pianista más grande de todos los tiempos. También fue un importante e influyente compositor, un profesor de piano notable, un director de orquesta que contribuyó significativamente al desarrollo moderno de la técnica y un benefactor de otros compositores y artistas intérpretes o ejecutantes, en particular Richard Wagner, Hector Berlioz, Camille Saint-Saëns, Edvard Grieg y Aleksandr Borodín.
Liszt es el creador del poema sinfónico, forma típica del romanticismo, y de la moderna técnica de interpretación pianística. Es autor de una importante obra para piano (rapsodias húngaras, estudios, preludios, etc.), de varias en estilo concertante para piano, orquesta y también de una extensa producción orquestal. Sus obras están consideradas entre las más cumbres de este instrumento.
Fue el precursor del recital para piano y, a través de sus numerosos discípulos, el pianista más influyente del siglo XIX. Nació el 22 de octubre de 1811 en la localidad de Raiding, cerca de Sopron. A la edad de ocho años, Liszt ya tocaba el piano con maestría y también componía. Al igual que había hecho Mozart, él emprendió siendo niño giras musicales y fue considerado pronto un niño prodigio.
Su estancia en París durante doce años le permitió conocer a numerosas personalidades de la cultura, desde compositores como Hector Berlioz y Frédéric Chopin a novelistas y poetas como Victor Hugo, Alphonse de Lamartine, el alemán Heinrich Heine y el panfletista liberal Félicité Lamennais. Su amistad con Lamartine y Lamennais influyó de forma decisiva en su carrera, así como los conciertos que ofrecía el virtuoso violinista Niccolò Paganini en París a principios de 1831, que despertaron en Liszt el deseo de conseguir con el piano una técnica similar a la que había conseguido Paganini con el violín.
En 1935 se filmó la película Sueño de Amor basada en la vida de este insigne personaje.
La vida de Liszt llegaría a la pantalla grande una vez más en el año 1975 de la mano del director inglés Ken Russell. La película se llamó Lisztomania y contó con las actuaciones de Roger Daltrey en el rol estelar y de Paul Nicholas como Richard Wagner.
















