“Si la montaña no viene a mí, yo voy a la montaña”.
Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Mahoma, de acuerdo a la religión musulmana, es considerado el “sello de los profetas” (jātim al-anbiyā’ خاتم الأنبياء) , por ser el último de una larga cadena de mensajeros, enviados por Dios para actualizar su mensaje, que según el Islam, sería en esencia, el mismo que habrían transmitido sus predecesores, entre los que se contarían Isa (Jesús) y Musa (Moisés).
Trabajó como mercader en la ruta caravanera entre Damasco y La Meca a las órdenes de Jadiya, hija de Juwaylid (خديجة بنت خويلد), una rica comerciante viuda, veinte años mayor que él, con la que acabaría casándose. Tuvo cuatro hijas, así como algunos hijos que no llegaron a adultos.
Dijo haber recibido la primera visita del ángel Gabriel a los 40 años de edad (aproximadamente en 612). Describió esta visita como un mandato para memorizar y recitar los versos enviados por Dios que posteriormente fueron escritos en el Corán. El arcángel Gabriel le indicó que había sido elegido como el último de los profetas y como tal predicó la palabra de Dios sobre la base de un estricto monoteísmo, prediciendo el Día del Juicio Final.
De acuerdo con el Corán Mahoma era analfabeto (ummi), hecho que la tradición musulmana considera una prueba que autentifica al Corán (Al-Qur’ān, القران), libro sagrado de los musulmanes, como portador de la verdad revelada. Durante su vida, Mahoma confió la conservación de la palabra de Dios (Allah الله), trasmitida por Gabriel (Yibril, جبريل), a la retentiva de los memoriones, quienes la memorizaban recitándola incansablemente. A la muerte del profeta, sus sucesores vieron la necesidad de plasmar sus palabras por escrito, debido a la primordial importancia de conservar el mensaje original en toda su pureza, sin el menor cambio ni de fondo ni de forma. Para ello emplearon materiales como las escápulas de camello, sobre las que grababan los versículos del Corán.
Foto extraída de: biografiasyvidas.com
















