“Yo le digo “Presente” a la vida.Yo me cargo de energía con la luz de las estrellas y utilizo su magnetismo para sanar mis emociones”.
Una de las premisas fundamentales cuando entrenamos para afrontar situaciones difíciles, es que si esperas al momento de riesgo para decidir qué hacer ya es demasiado tarde.
La conciencia situacional es una comprensión íntegra de las condiciones que nos rodean, es tomarse un momento al entrar en un local para ver cuántas mesas están ocupadas, donde están las salidas de emergencia, cuál es el estado de ánimo de los clientes, identificar si hay un potencial problema en alguna mesa, por donde entra la luz y así ir contando todos los pequeños detalles que le permitan tener una visión completa de su entorno, visualizando así cuál sería su reacción ante un momento de peligro.
Es un reto, estar tan presente en el momento para poder con un solo parpadeo identificar docenas de factores, pero la activación de los sensores es crucial en un día como hoy, en los que eventos inesperados nos pueden poner en el medio de situaciones difíciles.
Pero la capacidad de reaccionar no es el único beneficio de tener una buena conciencia situacional.Al vivir completamente abiertos a nuestra realidad podremos disfrutar de los pequeños milagros que nos regala la naturaleza todos los días.
Semáforo
Luz Roja:Al estrés. Luz Amarilla: A la ansiedad. Luz Verde:A la canalización de la energía.
“Apuesta a ti… El premio eres tú” Lourdes Méndez
Fórmula:
en = Masa crítica + en = Defensa de patrimonio + en = Sinestesia, sentido común + en = Karma vs. darma + = Reciclaje existencial.