

En todo el universo, conocemos sólo un mundo con vida: nuestra Tierra. Sin embargo, en el mismo sistema solar hay varios mundos que parecen tener los ingredientes adecuados para la vida.
El mundo que más nos ha interesado es Marte. Hay evidencia abundante de que antaño fue mucho más caliente y con más agua que hoy. Algo de su agua probablemente se escapó al espacio, pero una buena parte está congelada en las capas de hielo de los polos o escondida en embalses bajo la superficie.
Sin embargo, habría sido necesario mucho tiempo para que Marte se enfriara y para que su agua se congelara o escapara al espacio. Por eso, si surgió vida en el planeta, habría tenido tiempo para adaptarse a las cambiantes condiciones y podría continuar hasta hoy. Los microbios podrían vivir bajo la superficie, lejos de los dañinos rayos solares.
Nadie sabe las probabilidades de encontrar vida en Marte. La mayoría de los biólogos son pesimistas pero, aquí, en la Tierra, la vida puede existir prácticamente en cualquier parte, desde el hielo de la Antártida a los hirvientes respiraderos del fondo de los océanos. Por eso, hasta que exploremos a Marte más detalladamente, hay pocos científicos que se resistan a admitir la posibilidad de vida en el Planeta Rojo.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
















