Hoy a un día de la celebración a Buda y el comienzo del Plenilunio de Tauro quiero darle inicio al proceso de sanación y purificación que caracteriza a esta religión.
1. Uno de los principios del Budismo es que debes considerar lo que comes y cómo lo comes como parte de la red universal de interrelaciones:
Para lograrlo debes evitar el despilfarro; reciclar los sobrantes; proteger los nutrientes (no abusar de altas temperaturas, fritos y asados de fuego directo; no tirar el agua de las verduras; no quemar los alimentos convirtiéndolos en toxinas); debes apoyar la agricultura local; respetar la vida en todas sus formas y agradecer el regalo de la energía que consumes para convertirla en parte de ti.
2. Observa los hábitos y deseos que te resistes a abandonar; las consecuencias que produce en ti, ¿son beneficiosas? ¿Te hacen feliz?; observa con atención tu relación con el apego (qué hace que vuelvas a consumir dulces y helados o comidas hiper-calóricas). Resuelve las situaciones internas (rabia, ansiedad, impotencia) y cambia las condiciones que te inducen a esa inercia perjudicial.
Una vez eres consciente de ciertos apegos nocivos en tu vida puedes introducir sustituciones por productos más sanos que cubran tu necesidad. Si requieres energía o azúcar, los cereales integrales (palitos de pan integral o galletas sin aditivos químicos, p.e.), frutos secos, patatas o boniatos pueden ayudarte según la situación. Si requieres proteínas, puedes añadir más soja en sus múltiples formas, o legumbres y cereales debidamente combinados (lentejas con arroz, p.e.), y dejar de llenar la nevera con carnes grasas y embutidos.
3. Desarrolla la capacidad de la atención plena: cuándo tienes hambre, cuándo no; qué nutrientes está necesitando tu cuerpo en cada momento y cuáles no -sin equívocas intromisiones del deseo. Es lo que yo llamo PRESENCIA.
4. Recuerda que las palabras también se digieren así que no hables mal de nadie durante la comida (ni antes ni después, a ser posible); abstente de criticar la forma de comer de las/os demás comensales (come mucho, poco, mal…).
5. No uses el celular mientras comes, la radiación podría ser parte de su digestión.
Fuentes consultadas: budismo.com; crecejoven.com; ecosofia.org















