

Leíamos que los prebióticos son ingredientes alimenticios que el organismo no puede digerir y por ello, estimulan el crecimiento y la actividad de los probióticos en el colon beneficiando de esta manera la salud. La ingesta de estos alimentos funcionales contribuye a la salud del organismo al incrementar las defensas contra patógenos, disminuye el riesgo de sufrir infecciones intestinales y previene la constipación debido a su contenido en prebióticos que alimentan la flora del intestino.
Hoy seguiremos apropiándonos de las cualidades nutritivas del Ajo porque además de alejar las malas energías nos ayuda a desintoxicar el organismo de forma natural.
El ajo es en realidad el bulbo de una planta, perteneciente a la misma familia de las cebollas. La planta del ajo tiene flores pequeñas, de color blanco y su fruto guarda en su interior unas semillas muy oscuras en forma de riñón.
En muchas civilizaciones antiguas como China, Egipto, Roma y Grecia el ajo se consumía en cantidades grandes como medicina preventiva, para dar energía y proveer protección de todo tipo de males.
En el antiguo Egipto, durante la construcción de las pirámides los trabajadores seguían una dieta que consistía sobre todo en cebolla y ajo, del que se decía que proporcionaba vigor para resistir el duro trabajo.
El sabor fuerte del diente de ajo indica que tiene más contenido de azufre y por lo tanto más valor medicinal. Algunas personas sienten que el ajo de cultivo biológico tiende a tener un nivel de azufre más alto y por lo tanto mayor beneficio de la salud.
Debido a los componentes de azufre que tiene el ajo, éste puede provocar mal aliento después de haberlo comido o incluso olor corporal. Pero existen soluciones caseras para combatirlo. Beber zumo de limón recién exprimido, morder perejil, tomarse una cucharada de miel o beber un vaso de leche o de vino tinto.
Receta del Día
Champiñones rellenos de ajo


- 12 champiñones grandes.
- El zumo de 1/2 limón.
- 6 dientes de ajo.
- 4 cucharadas de postre de pan rallado.
- 4 cucharadas de perejil picado.
- 1/2 copa de coñac.
- Aceite de oliva.
- Sal marina y pimienta.
Preparación:
Precalentar el horno a 200 grados. Limpiar los champiñones con un cepillo, secar y retirar los pies. Rociar los champiñones con el jugo de limón para que no se oxiden. Cortar el ajo y los pies de los champiñones en daditos muy finos. Calentar un poco de aceite en una sartén y sofreír el ajo. Cuando empiece a dorarse añadir los pies de los champiñones picados y sofreír 5 minutos removiendo frecuentemente.
Apartar del fuego, añadir el coñac y flambear. Añadir el pan rallado y el perejil. Mezclar todo y salpimentar al gusto. Rellenar los champiñones con la mezcla. Colocar en la fuente del horno o en una refractaria untada de aceite. Asar en el horno durante 12 minutos.
Imágenes: entuplatooenelmio.blogspot.com; cocinaparahombres.com
Fuentes consultadas: Wikipedia.org, cocinaparahombres.com
Receta: cocinaparahombres.com
















