Inicio Actualidad Cocinando con los Dioses Oliva: Sabor y tradición con más de 400 años.

Oliva: Sabor y tradición con más de 400 años.

0
371

Aceite de oliva

Hoy  debemos a través de los alimentos transformar lo ordinario en extraordinario y eso se logra a través del agradecimiento.

En Cocinando con los Dioses recomiendo utilizar el Aceite de Oliva para conectar con la energía de los Santos Oleos que lo contienen, bendiciendo y agradeciendo por los alimentos.

Por razones evidentes derivadas de su propio uso, el aceite es símbolo de luz y prosperidad, aunque también de pureza, quizás porque sea la grasa más limpia y brillante que existe. También lo es de sabiduría, de vigor y de resistencia porque alimenta la luz y el fuego.

El uso de aceite bendecido en el bautismo está atestiguado desde el siglo III en documentos de la Iglesia primitiva como las Costituciones apostólicas, la Tradición apostólica y el Eucologio de Serapión. El progresivo desarrollo de la liturgia cristiana dio como resultado el uso de los distintos óleos.

Esta Bendición  es muy poderosa porque nos conecta con la MASA CRÍTICA, con los Campos Mórficos y con el inconsciente colectivo.

En el Levítico, manual de los ritos sagrados y quizás el primer libro de gastronomía de la historia, se nos muestra incluso como se debía de consumir: “más si ofrecieres ofrenda de flor de harina cocida en el horno, han de ser panes sin levadura, amasados con aceite y lasañas, también sin levaduras untadas con aceite. Si tu ofrenda fuere de cosa frita en sartén, será de flor de harina amasada con aceite, sin levadura, y la desmenuzaras y echaras aceite sobre ella. Y si la ofrenda se hiciere de cosa cocida en parrillas o cazuelas, estará igualmente la flor de harina amasada con aceite…”.

Alimento Recomendado: Pan, Aceite de Oliva, Carpaccio de Salmon o de Atún.
Para tomar:
Vino.

Carpaccio de Salmón

Ingredientes
400 g de salmón fresco en una sola pieza.
8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
1 limón.
Unas ramitas de cebollino.
Una cucharadita de pimientas variadas.
Sal.
salmon_carpaccioAcompañamiento:
Aceituna y alcaparras, todo ello conservado en vinagre.
Piñones al gusto

Preparación
Introducimos el salmón en el congelador durante una hora. Esto permitirá, después, poder laminarlo fina y fácilmente con ayuda de un cuchillo jamonero.
Mezclamos el aceite con el zumo de limón y los sazonamos con sal y pimientas variadas recién molidas.
30 minutos antes de consumir el preparado, abrillantamos las láminas finas de salmón con esta mezcla y lo reservamos todo tapado en el frigorífico.
Servimos el carpaccio, decore con el cebollín, una rodaja de limón y piñones. Aparte, en un plato, servimos unos encurtidos finamente cortados y espolvoreados con unas ramitas de cebollino recién troceado.

Inicios del aceite de oliva

El uso de aceites vegetales en la vida cotidiana, tanto su uso gastronómico como religioso, u otras aplicaciones habituales, acompañó a la humanidad desde tiempos inmemoriales, empleado como combustible en la iluminación de los templos religiosos.

Se sospecha que las primeras plantaciones se han realizado en la extensa área que va desde Siria a Canaán (desde el V milenio a. C. Hasta comienzos del III milenio a. C.). Se cree que quizás naciera su uso con la agricultura, no obstante se conocen usos del árbol del olivo en el Paleolítico Superior (12.000 a. C.).

El origen de la producción de aceite de oliva hay que buscarlo en las costas del levante mediterráneo. En Egipto, donde se empezó el cultivo del olivo hacia el 2000 a. C., se comenzó a usar el aceite de oliva con fines cosméticos. De hecho los mismos egipcios empezaron a comercializar el aceite de oliva. Ya en el interior de las cámaras funerarias se ven representadas vasijas y ánforas con aceite de oliva. Pronto se extendería al mediterráneo, siendo parte integrante de la trilogía: pan, vino, aceite.

La producción oleícola no llegó a los griegos, hasta mediados del II milenio a. C. a través de la conquista micénica de Creta (donde se documenta la producción de aceite y su uso ritual desde el periodo minóico antiguo).

Aceite de oliva, el oro líquido del Mediterráneo.

Como integrante de la triada sagrada de los alimentos primigenios, pan, vino y aceite, todas las antiguas culturas se apuntan el tanto de haberlo descubierto, de hecho incluso los griegos, seguidores y por tanto conocedores de las tradiciones del culto a Isis donde el aceite tenía un protagonismo ritual absoluto, introdujeron en su mitología que había Palas Atenea quien lo había creado para proteger a Erecteion en su huida de Poseidon “… capaz de iluminar las noches, calmar las heridas y nutrirle con un alimento rico de sabor y generador de energía”.

También Roma, seguidora a su vez de la antigua Grecia, se atribuía a Hércules haber sido el difusor por el Mediterráneo del áureo elemento.
Sin embargo el hecho de que en el Génesis ya se hable de que la paloma trajo a Noé una rama de olivo como mensaje del fin del diluvio, indica que este alimento ya se encontraba en los albores de la humanidad.

Por razones evidentes derivadas de su propio uso, el aceite es símbolo de luz y prosperidad, aunque también de pureza, quizás porque sea la grasa más limpia y brillante que existe. También lo es de sabiduría, de vigor y de resistencia porque alimenta la luz y el fuego.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí