

Aunque no se sabe con exactitud, se conoce que los judíos como base en su comida tradicional tendría que haber sido pan ácimo y cordero.
La familia tradicional andina tiene un principio para respetar los días santos: El jueves santo se come en abundancia, porque el viernes hay que cumplir con el “ayuno y la abstinencia”. El principio, por supuesto, parte del llamado de la Iglesia Católica de hacer el sacrificio de ayunar durante los días que rememoran la crucifixión de Jesús, sobre todo el viernes por lo que este día la costumbre es servir la mesa con los 7 Potajes.
Cabe precisar que el nombre de los Siete Potajes se debe a las siete palabras que pronunció Cristo en la cruz.


Cualquiera que sea tu elección, que no falte el pan y el vino en tu mesa, además atrévete a comer con las manos, para revivir la tradición en aquella época se comía con los dedos a la usanza romana y en los cenáculos había siempre numerosas vasijas para lavarse las manos. Era una señal de elegancia tomar los pedazos preparados con las puntas de los dedos, sin ensuciarse las manos.
Fuentes consultadas: cumorah.org; Wikipedia.org, estampas.com
Imágenes: ventanainformativa.wordpress.com; biografiasyvidas.com
















