Aparece la Luna Creciente

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Luna crecienteLa Luna está en su primer cuarto esta noche, indicando que está en su segundo ciclo mensual de fases. La Luz solar ilumina la mitad del disco lunar que da cara a la Tierra, así que se ve como si alguien hubiera rebanado a la Luna por la mitad.

La constelación de Aries forma un triángulo delgado

La constelación de Aries, el carnero, forma un triángulo delgado en el este al caer la noche, apuntando aproximadamente hacia el horizonte sureño. En la mitología, Aries poseía el vellocino de oro buscado por Jasón y los Argonautas.

constelacion de ariesAries es una constelación que goza de un prestigio histórico indiscutible, ya que está relacionado con una de las más bella leyendas míticas, o porque en ella, hace veinte siglos, el Sol aparecía anualmente desde las bajas zonas del hemisferio austral para volver a radiar y fecundar las poblaciones de las primeras civilizaciones humanas. En Aries estaba el punto equinoccial de primavera, es decir, el nodo ascendente de la eclíptica, que establecía el inicio de la primavera con las ceremonias propiciatorias el antiquísimo sacrum. Por tanto, se consideraba a Aries como la primera casa que ocupaba el Sol en su camino anual, y quizás debido a estas características suyas tan peculiares, los egipcios le consagraron el fabuloso Fénix, el legendario pájaro de alas doradas y rojas, a semejanza del astro del día, resurgía perennemente de sus propias cenizas.

Los astrólogos temían particularmente a Aries porque denotaba temperamento violento y pasional para los que habían nacido bajo su signo y, lo que era más terrible, era mensajero de estragos y epidemias si aparecía en él algún cometa. Realmente lo que queda hoy es que ya no es prioritaria Aries como signo de las constelaciones zodiacales ya que el desplazamiento  progresivo del punto equinoccial a lo largo de la eclíptica, a causa de la precesión del eje terrestre, ha supuesto que, en más de 20 siglos, los signos zodiacales se desplacen más de 30º respecto de las constelaciones correspondientes, tanto que, en nuestra época, el equinoccio de primavera ya está situado en la constelación de Piscis y por lo tanto, el Sol lo alcanza un mes antes que a Aries. Tampoco nos queda el temor reverencial que sabía inspirar en las almas simples y supersticiosas de los antiguos, ni domina una zona del cielo amplia y envidiable, ya que los límites de Aries solo cubren 440 grados cuadrados del firmamento.

La estrella más brillante de Aries,  arietis de segunda magnitud tiene como nombre  Hamal o cabeza del carnero, es una estrella gigante que resalta más dentro del desierto celeste de la zona, parece ser que muchos templos de la antigüedad estaban orientados hacia ella, especialmente los dedicados a Zeus y a su hija divina Atenea.

¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo. Imitar lo observado  nos conecta en un 70% con la energía del Universo… Emular lo observado nos convierte en la energía.

Fuentes: radiouniverso.org, mallorcaweb.net
Imagen: fotolog.com