

La Luna representa desde la astrología, los aspectos de sensibilidad del ser.
Los antiguos egipcios creían que la vida había cesado de ser eterna cuando los hombres dejaron de hacer ofrendas a los dioses. La tierra se despoblaba, y un gran mago envió a ella un hombre y una mujer que tuvieron varios hijos. Uno de ellos, un sensible gigante llamado Luna, peleaba sin cesar con sus hermanos, y por ello fue enviado al cielo como cuerpo luminoso, que recibió su mismo nombre.
En Lituania se relataba que el dios Luna se había enamorado de la estrella Venus y que su esposa (el Sol) , al sentirse traicionada, lo castigaba periódicamente mordiéndolo y quitándole un pedazo.
También los chinos tenían sus leyendas en las que muestran las debilidades de los hombres: Tras sus hazañas, un arquero había recibido de los dioses una recompensa: la bebida de la inmortalidad. T´shang-Go, su esposa, tomó la bebida y perseguida por su esposo, habría huido al cielo cobijándose en el astro, que la protegió.
Pueblos como el iraní, creen que las almas usan a la Luna como escala antes de llegar al Sol. Y en la India el satélite es el lugar de descanso de las almas que esperan la reencarnación. Nos da la cara.
Fuentes: radiouniverso.org, tarot.lapipadelindio.com
















