Los tres objetos más brillantes del cielo nocturno forman un arco por el suroeste a primera hora de esta tarde. A ellos se suma una de las estrellas más brillantes.
El ancla es la Luna, que está baja en el suroeste aproximadamente media hora antes de la puesta de sol. El planeta Venus está lejos, hacia su parte inferior derecha. Parece una estrella brillante pero, para verlo, le hará falta un horizonte despejado. Por su parte, el planeta Júpiter está hacia la parte superior izquierda de la Luna, casi en el sur exacto. No es tan brillante como Venus, pero brilla más que todas las estrellas del cielo nocturno.
El último miembro del cuarteto es la estrella Antares, que marca el corazón de Escorpio, el escorpión. Es la más difícil de ver a primera hora del crepúsculo, pero cuando oscurezca más, se distinguirá bien, un poco a la derecha de la Luna.
Antares también se distingue por su vistoso color naranja resultado de la temperatura de su superficie, que es miles de grados más fría que la del Sol.
Pero Antares es una estrella supergigante, por lo que su interior es miles de grados más caliente que el del Sol. Como la mayoría de las supergigantes, es probable que Antares termine su vida con una gran explosión, como supernova. La explosión podría suceder en cualquier momento durante los próximos millones de años, o ya esta misma noche.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
Foto: notasastronomicas.blogspot.com
















