

- Miguel de Cervantes Saavedra, la mayor figura literaria de España. La fama de Don Quijote llevó Cervantes a la atención de un gran público.
- Michelangelo Merisi da Caravaggio, figuras revolucionaria del arte europeo. Pintar directamente de los modelos planteados promovió una nueva relación entre la pintura y el espectador.
- Miguel de Unamuno, escritor y filósofo español de la «generación del 98». En su obra de gran variedad de géneros cultivo novelas, ensayos, teatro y poesía.


De la primera época (1580-1587), anterior al triunfo de Lope de Vega, se conservan dos tragedias: «El trato de Argel» y «La destrucción de Numancia». A la segunda época pertenecen las «Ocho comedias y ocho entremeses» (1615). Las comedias son «El gallardo español»; «La casa de los celos y selvas de Ardenia»; «Los baños de Argel»; «El rufián dichoso»; «La gran Sultana doña Catalina de Oviedo»; «El laberinto de amor»; «La entretenida y Pedro de Urdemalas».. Y los entremeses: «El juez de los divorcios»; » El rufián viudo»; » La elección de los alcaldes de Daganzo»; » La guarda cuidadosa»; » El vizcaíno fingido»; » El retablo de las maravillas»; » La cueva de Salamanca»; «El viejo celoso».
«Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo».


Sus primeras creaciones son fundamentalmente pinturas de género que combinan la figura humana con escenas de bodegón y naturaleza muerta. Constituye un ejemplo emblemático de esta primera etapa creativa El tañedor de laúd, donde un joven de belleza feminoide y sensual comparte protagonismo con frutas, flores y una serie de objetos relacionados con la música. En estas primeras obras resulta ya evidente el empleo estético de Caravaggio de los juegos de luces y sombras, si bien el claroscuro sólo sirve aquí como creador de volúmenes y de profundidad, sin añadir a la acción efectos de dramatismo, como sería habitual en las creaciones posteriores del artista.
Poeta, dramaturgo, novelista, filósofo y ensayista español; de una sagacidad, agudeza e independencia poco frecuentes en la literatura hispánica. Unamuno es el mejor prototipo del pensamiento filosófico-moral que alienta y patrocina el trabajo crítico de los escritores de la Generación del 98.
Nació en Bilbao y murió en Salamanca. Estudió el bachillerato en el Instituto Vizcaíno, prosiguió sus estudios en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en Filosofía y Letras. Se sometió a oposiciones y obtuvo, en 1891, la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, para la que sería nombrado rector de dicha institución, en cuyo cargo permaneció muchos años.
Además de escritor y profesor, colaboró en gran número de revistas y periódicos de su tiempo. Fue conferenciante en el Ateneo madrileño y en diversos centros de cultura.
Unamuno fue un poeta genial. Algunos lo consideran como uno de los mejores poetas líricos españoles de su siglo. Fue hondo y fecundo, pero siempre «unamuniano», es decir, muy suyo, inconfundible. En su poesía, Unamuno se deleita, se confiesa, se abre, nos muestra su amor familiar y religioso sinceros, su profunda angustia ante el ser, ante Dios, ante la muerte y ante la inmortalidad de alma. Es un debatir y debatirse continuo consigo mismo. Y a los lectores, su poesía nos zarandea y nos azota, haciéndonos partícipes de sus propias dudas y angustias espirituales, como también es sus «ternuras» humanas.
Entre sus obras podemos destacar: en ensayo y prosa narrativa, en torno al casticismo, Paz en la guerra, Vida de Don Quijote y Sancho, Del Sentimiento Trágico de la Vida, Niebla, Abel Sánchez, La Agonía del Cristianismo, La tía Tula, San Manuel Bueno, Mártir. En poesía, además de muchas sueltas, sobresalen Los Salmos y El Cristo de Velázquez. En teatro: Raquel encadenada, Medea, El hermano Juan.
















