Félix Mendelssohn … Un arquitecto musical

Félix Mendelssohn“La Arquitectura es música congelada”. Félix Mendelssohn

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa  estela o “semilla del día” fue sembrada por…

Félix Mendelssohn. Compositor alemán, una de las principales figuras de comienzos del romanticismo europeo del siglo XIX. Nació el 3 de febrero de 1809 en Hamburgo y su verdadero nombre era Jakob Ludwig Felix Mendelssohn-Bartholdy. Nieto del famoso filósofo judío Moses Mendelssohn. Fue un genio precoz, a los 9 años Mendelssohn debutó como pianista y a los 11 años interpretó su primera composición. Compuso la obertura “Sueño de una noche de verano” cuando tenía 17 años y la obra que contiene la famosa “Marcha nupcial” 17 años después.

Como pianista y director realizó giras por Europa, sobre todo por Inglaterra, donde era muy admirado por la reina Victoria y el príncipe Alberto. La muerte de su hermana preferida, Fanny Mendelssohn Hensel, le afectó mucho y falleció seis meses después, el 4 de noviembre de 1847, en Leipzig.

A pesar de su incansable actividad como pianista, director y profesor, Mendelssohn fue un compositor prolífico. De sus 5 sinfonías destacan la Sinfonía italiana (1833) y la Sinfonía escocesa (1843). Su música coral y para órgano, de las más destacadas del siglo XIX, incluye los oratorios Paulus (1836) y Elías (1846) para coro y orquesta, la cantata Erste Walpurgisnacht (La noche de Walpurgis, 1832, revisada en 1843), y sus sonatas, preludios y fugas para órgano, que constituyen la aportación más importante al repertorio de órgano desde Johann Sebastian Bach. Destacan asimismo las Variations sérieuses (1841) para piano, oberturas para concierto, conciertos para violín (1844) y para piano (1831, 1837) y ocho volúmenes de Romanzas sin palabras para piano (1830-1845), compuestas algunas por su hermana Fanny.

Su romanticismo se aprecia con claridad en el uso del color orquestal y en su tendencia hacia una música programática que describe lugares, sucesos o personas. Desde el punto de vista estructural Mendelssohn utiliza las formas musicales clásicas con un lirismo, una elegancia y un lenguaje armónico que le sitúa entre los compositores más conservadores de su época. En ocasiones al caracterizar el estilo de Mendelssohn suele insistirse en esta última circunstancia, su apego a la forma y a los valores musicales heredados. Por esto, la crítica suele clasificarlo entre los que llama “clásicos-románticos”. Espontaneidad, delicadeza y mesura dominan la música de este extraordinario artista.

En 1821 el joven Felix había visto la ópera de Carl Maria von Weber Der Freischütz y se mostró admirado con ella. La influencia de Weber fue decisiva en la vocación profesional del joven Mendelssohn y el talento literario de éste fue tan precoz como su genio musical. El 6 de noviembre del mismo año, su maestro Zelter lo llevó a visitar a Johann Wolfgang von Goethe, de 72 años, a Weimar. El joven músico, luego, escribió a su madre una carta sobre el poeta:

No me sorprende que la figura del anciano caballero resulte imponente, Goethe no es mucho más alto que papá, pero su aspecto, su lenguaje y su nombre son imponentes. Su pelo no es del todo blanco, su paso es firme y sus maneras suaves, pero la fuerza de su voz es maravillosa y puede gritar como diez mil guerreros.

Goethe estaba tan enormemente sorprendido con Mendelssohn, que realizó la siguiente comparación con Wolfgang Amadeus Mozart en una conversación con Zelter:

«Los prodigios musicales […] son probablemente muy raros pero lo que este pequeño hombre puede hacer improvisando y tocando a primera vista está cercano al milagro y no podía creer que esto fuera posible a tan corta edad». « ¿Y has oído a Mozart con sus siete años en Fráncfort?», dijo Zelter. «Sí», contestó Goethe, « […] pero lo que tu alumno ya logra en relación con lo que Mozart logró en ese tiempo, es similar a la relación que hay entre la conversación cultivada de una persona adulta con el balbuceo de un niño».

Mendelssohn fue invitado a encontrarse con Goethe en varias ocasiones posteriormente y musicalizó algunos de sus poemas; otras de sus composiciones estuvieron inspiradas por obras de Goethe, incluyendo a las oberturas Meeresstille und glückliche Fahrt (Mar calmado y próspero viaje) op. 27 de 1828 y la cantata Die erste Walpurgisnacht (La primera noche de Walpurgis) op. 60 de 1832.

“Energía viva que puedes plantar en tu vida”.