Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres Esta semana esa estela o “semilla de la semana” fue sembrada por… J. J. Benítez
Escritor, investigador, periodista, quizá no sepamos cómo definir a un hombre que ha dedicado más de media vida al estudio de todo lo que nos rodea.
En mi encuentro con J.J. Benitez le pregunte ¿Cuál era su inspiración, cuál era su musa? y él me contesto: ¿Musa? ¿Inspiración?… Yo no tengo musa… yo no me inspiro. Yo expiro mis escritos.
Esa respuesta me hizo tambalear mucho de lo que hasta ese momento era mi creencia sobre la inspiración y a partir de entonces me esforcé por expirar conocimiento, tarea nada fácil porque siempre había creído en la inspiración, mi sorpresa fue muy grande cuando logré escribir mi primer párrafo expirado. Entonces comprendí sus palabras.
La confusión se tornó en magia y el miedo se convirtió en combustible, la apariencia se volvió invisible, y la esencia se hizo visible. Debo confesar que no fue fácil, hay demasiado ruido allá afuera, ruido que nos ensordece y hasta nos apaga, yo diría que este es uno de los retos más difíciles de superar.
Juan José Benítez nació en Pamplona un 7 de septiembre de 1946. Con tan solo 15 años ganó su primer sueldo trabajando en una fábrica de cerámicas, pintando y decorando jarrones. Licenciado en Ciencias de la Información por la universidad de Navarra en 1965. Comenzó a trabajar para el periódico La Verdad, de Murcia en enero de 1966. Después realizó el servicio militar en Zaragoza donde comienza a trabajar para el periódico Heraldo de Aragón. Se casó con Raquel, de quien tuvo cuatro hijos: Iván, Satcha, Lara y Tirma.
Más tarde se traslada a Bilbao donde continuó como periodista para La Gaceta del Norte y allí nace su última hija, Tirma. Fue en ese mismo periódico cuando en 1972 recibió en redacción un teletipo que hablaba sobre un aterrizaje ovni en Burgos. A partir de ese momento, cubre todas las noticias relacionadas con este tema para su periódico. En 1974 un teletipo de EFE, relataba como un grupo de peruanos, el IPRI (Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias; Cuyo presidente y fundador era Carlos Paz García), aseguraba estar en contacto con seres extraterrestres.
Juanjo fue el encargado de cubrir la noticia y viajó a Perú. Este grupo afirmaba estar en contacto telepático con seres de Ganímedes, el mayor de los satélites de Júpiter. En una de las citas que concertaban, el nombre de J.J. Benítez apareció en la lista de las personas de contacto y así fue como aquel día 7 de septiembre de 1974, Juanjo pudo asistir, en los arenales de Chilca, a un avistamiento programado.
A raíz del envío de sus crónicas al diario, el grupo IPRI y su “Misión RAMA” fueron conocidos en toda España. Posteriormente, esas experiencias de Juanjo serían recogidas en su libro “Ovnis:SOS a la humanidad”, aunque el primer libro que se publicó de él fue el segundo que escribió, titulado “Existió otra humanidad”, y en el que investigaba las “Piedras de Ica”. A raíz del éxito de este libro, en ese mismo año, pudo por fin ver la luz el primero: “Ovnis: SOS a la humanidad”.
A pesar del éxito de sus investigaciones, en 1977 comienza a tener serios problemas para seguir difundiendo el tema ovni por causa de diversas presiones, por lo que decide abandonar el periodismo para dedicar todo su esfuerzo a la investigación del fenómeno OVNI. Durante varios años se dedicó a investigar a lo largo y ancho del mundo, siempre tras los ovnis.
Los libros se sucedían: “100.000 km tras los ovnis”, “Documentos oficiales del Gobierno Español”, etc. Hasta que en el año 1977 una información vino a cambiar el curso de su vida. Un equipo de científicos vinculados a la NASA -no católicos- había demostrado, tras tres años de investigación, que el cuerpo que envolvió la Sábana Santa correspondía a Jesús de Nazaret.
Hasta ese momento a Juanjo, según sus propias manifestaciones, la figura de Jesús de Nazaret le había traído sin cuidado. Pero a partir de ese día, y a raíz de esa investigación, algo nuevo empezó para él. Escribió su libro “El Enviado” basado en dichas investigaciones, y fue ese libro el que le llevó a entrar en contacto con el mayor, que le proporcionaría toda la documentación para poder escribir su famosa saga de “Caballo de Troya”.
En 1979 dejó el periodismo activo y se dedicó a la investigación por completo. Desde entonces ha ido compaginando sus investigaciones sobre los ovnis y los “no identificados”, con la de la vida de Jesús de Nazaret.
El 31 de julio de 1995 vio cumplida su mayor ilusión. Vivir al lado del mar, de la mar, como a él le gusta decir, en Barbate, en una casa llamada Abba, junto a su esposa Blanca y sus dos perros.
Lo cierto es que muchas de sus investigaciones y el material de donde saca información no lo conocemos, como él mismo dice cuando le hemos preguntado, “si supierais la verdad no me creeríais”. Este es a grandes rasgos J.J. Benítez. un hombre que celebra la Nochebuena el 21 de agosto.
“Si conociéramos toda la verdad, las películas de ciencia ficción serían cosa de niños”. J. J. Benítez
J.J. Benítez «Jesús de Nazaret: nada es lo que parece»
J. J. Benítez «La vida al otro lado». (Zaragoza 2015)
J.J. Benítez, es un estudioso y explorador de todo tipo de misterios, periodista, autor, director y guionista. Ha escrito 48 libros y es considerado un autor de “bestsellers” mundialmente con más de nueve millones de ejemplares vendidos.
Sus libros cubren una variedad de temas de ficción y no ficción que destacan su insaciable curiosidad tanto en investigación, como en filosofía, ensayos, cuentos cortos, poemas, historia y los grandes enigmas del mundo.
“Cual la generación de las hojas, así la de los hombres. Esparce el viento las hojas por el suelo, y la selva, reverdeciendo, produce otras al llegar la primavera: de igual suerte, una generación humana nace y otra perece.”
“Energía viva que puedes plantar en tu vida”.
Te invito a que leas la historia de nuestras Semillas tomando conciencia sobre lo que podrías hacer para trascender en el tiempo 1.
Semilla: Personaje que se convierte en efemérides por su legado 2.
Nota: El criterio que utilizo para seleccionar la semilla es basado en las energías activas en el Universo, para así agrandar el radio de acción que podemos alcanzar.
- Todo el mundo sin excepción tiene un alma. Esta esencia de luz es el común denominador que une la creación, el cosmos y la vida. Deberíamos darnos cuenta que en el fondo somos Luz en movimiento. Pero no somos conscientes de esa Luz, de nuestro origen y nos enredamos en los laberintos de la personalidad. La búsqueda espiritual es la búsqueda de nuestra conciencia, de nuestra divinidad interior. Como dice Rodolfo Llinas :
“La Información es una energía preexistente y fundamental a partir de la cual y con su complejificación se forma la conciencia en sus diferentes grados; la conciencia de orden superior sólo puede desarrollarse sobre la base de la conciencia primaria. Para que la conciencia se dé, es indispensable que la materia posea la Información capaz de entrar en sincronía con la de su medio ambiente.”
El autor es neurocientífico, director del departamento de fisiología y neurociencia de la escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York durante los últimos 26 años, Miembro de la Academia Francesa de la Ciencia, de la Academia de la Ciencia de los Estados Unidos y de la Real Academia Española de Medicina. Recuerda que la emocionalidad tendrá el protagonismo que tú le des.
La gente, embotados sus sentidos, se pierde lo mejor de la vida. O como decía José Ortega y Gasset: “Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen”. Sólo cierto ayuno permite despertar de este engaño colectivo, la locura del tener frente a la alegría del ser, que nos hace personas. ↩
- En términos de física cuántica cuando emulamos una acción, ésta se convierte poco a poco en realidad. Entonces, si todos lográramos conectar directamente con las acciones de nuestros ídolos de la historia seguramente cada día seremos mejores personas dando forma a las efemérides del futuro. ↩
















