

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Xūyún, uno de los maestros chán más influyentes de los últimos dos siglos, y posiblemente el más importante de la historia china moderna. Fue un maestro zen (chán) y uno de los profesores budistas más influyentes de los siglos XIX y XX. El venerable Xu Yun Da Shi (1840-1959) fue un maestro zen (chán) . Xu Yun Da Shi significa nube vacía.
Xūyún es también pieza clave en la formación e importancia de Asociación Budista China, actual órgano oficial que agrupa todos los practicantes del budismo en China. Fue también activo defensor para la creación de una sociedad budista sino-japonesa, aunque este proyecto se vería frustrado por los avatare políticos y bélicos. Siendo respetado por políticos, funcionarios y por el pueblo llano, no obstante durante los avateres de la revolución cultural y siendo ya un anciano fue detenido y sometido a un duro trato por sus guardianes, del que ya nunca se recuperaría del todo.
Fuera de China, el lugar en el que la influencia de sus enseñanzas es más fuerte es el Sureste asiático, en particular Vietnam y Myanmar.
Su esfuerzo por reavivar el budismo chino de una época de apatía y corrupción le llevaron a restaurar numerosos templos y a instaurar de nuevo un estricto respecto al código monástico. Abogó por cierta integración de las practicas del Zen y las de la Tierra Pura, siendo amigo y colaborador del enormemente importante patriarca de la Tierra Pura llamado Yin Guan. Siguiendo una vida errante y sin posesiones durante una larga vida que duraría 120 años, en la biografía de Xūyún no sólo recoge el tránsito hacia un budismo moderno sino también el paso de una sociedad feudal china hacia la industrialización y el socialismo maoísta. Es por tanto, un testimonio único en una personalidad religiosa directamente heredera del estilo de los antiguos patriarcas de budismo chino. Actualmente, numerosos monasterios en China cuelgan su retrato. Casi todos los maestros Chan actuales están de manera directa o indirecta, vinculados al linaje de este maestro.
Hasta su muerte, Xūyún obró como bodhisattva, enseñando los preceptos, explicando sutras, y restaurando templos antiguos. Actuó por toda Asia, sin limitarse a un país. Sus muchos seguidores se repartían por toda Birmania, Tailandia, Malasia, y Vietnam, así como Tíbet y China. Xūyún permaneció en China durante la Segunda Guerra Mundial y después de la proclamación de la República Popular China, renunciando a refugiarse en la seguridad de Hong Kong o Taiwán.
Poco antes de su muerte, Xūyún solicitó a su asistente: «tras mi muerte y cremación, mezcle por favor mis cenizas con azúcar, harina y aceite, amase todo en nueve bolas y láncelas al río como ofrenda a los seres vivos del agua. Si usted me ayuda a cumplir mi juramento, le estaré por siempre agradecido». Murió al día siguiente, 13 de octubre de 1959 a la edad de 120 años.
Su ejemplo es la Perseverancia y la Permanencia
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«Un gramo de práctica vale más que una tonelada de teoría». Dogen.
















