Estamos viviendo un momento histórico privilegiado en el que podemos ser realmente “hacedores”, la conciencia y la ejecución de esto, nos puede llevar muy lejos.
A menudo transitamos por la vida, atrapados en el día a día, sin pensar en nuestras capacidades y cómo podríamos orientar nuestra acción para perdurar en el tiempo.
Un impresionante ejemplo lo encontramos en nuestra Semilla de hoy.
Enrico Caruso, cuando niño a la edad de diez años trabajaba en una fábrica de Nápoles. Anhelaba ser cantor, pero su primer maestro lo desalentó. Le dijo que no podía cantar jamás, que no tenía voz, que tenía el sonido del viento en las persianas. Pero su madre, una pobre campesina, lo abrazó y ensalzó y le dijo que sí, que sabía que cantaba bien, que ya notaba sus progresos; y anduvo descalza mucho tiempo a fin de economizar el dinero necesario para las lecciones de música de su hijo. Los elogios de aquella campesina y sus palabras de aliento, cambiaron la vida entera de aquel niño. Y llego a ser uno de los tenores más famosos de la historia de la ópera.
Demostrándonos que lo importante es seguir adelante con pasión, buscando siempre una solución a pesar que nos digan que es imposible.
Todo proceso de permanencia inicia en el pensamiento, es 50% ideas y 50% acción… así que ¡manos a la obra!
Semáforo
Luz Roja: A la manipulación. Luz Amarilla: Al estrés, a la ansiedad. Luz Verde: A la Presencia, a la visualización.
“Apuesta a ti… El premio eres tú” Lourdes Méndez
Fórmula:
de a = Transición, vulnerabilidad + De a = Luna llena + a = Transición, idealismo + = Activación del «Re», revelación + = Simbiosis, sanación, voracidad + = Orden, fortaleza + = Apuesta, serendipity.