Durante esta semana estaremos activando uno a uno nuestros “Sensores”, es decir nuestros “Sentidos” ya que las energías planetarias no estarán accesibles para el que solamente come, sino para los que nos atrevamos a comprender que la alimentación es el Lego que nos dejo el Universo “Encriptado”
Cada vez que el individuo se expone a algún estímulo, surgidos desde los alimentos puestos a la mesa, experimenta un sentido diferente a la simple práctica rutinaria: hay evocación de momentos particulares vividos, compartidos con otros, sentimientos que surgen del subconsciente dando paso a ideas conscientes de las situaciones de vida.
Es necesario determinar, a nivel general, la importancia simbólica y social de la alimentación. Los significados de los alimentos, su trascendencia más allá del hecho biológico de nutrirse, son descritos por Leonardo Boff en su obra Los sacramentos de la vida, de donde se extrae el siguiente texto:
…de vez en cuando se cuece el pan en casa. Un hecho semejante no deja de ser extraño. ¡En una gran ciudad, con tantas panaderías, en un apartamento, alguien se concede el lujo de hacer el pan! El pan se amasa con la mano; largo tiempo. Las cosas no se amasan sin dolor. Una vez cocido, se reparte, y todos hallan el pan sabroso. Hay en él algo especial que no se encuentra en el pan anónimo, sin historia, comprado en la panadería o supermercado. (Boff L., 1985:35)
Atrévete a cocinar tu propio pan… en él encontrarás no solo recuerdos sino también fragmentos de destino1
Vamos juntos a amasar el tiempo en una receta que tiene permanencia y como bien diría Boff con sabor a eternidad…
la alimentación es el Lego que nos dejo el Universo “Encriptado” ↩