Ama, y valora la tierra a través de sus frutos

cereales

cereales¿Cuántas veces has escuchado la famosa frase… “El Lunes comienzo la dieta”? Los inicios de semana siempre han sido “oportunidades” muy marcadas en el colectivo para los cambios de hábitos; uno de ellos es iniciar una dieta para bajar de peso; pues hoy es LUNES, día de la Luna y se encuentra en la casa de Virgo, signo de tierra y en el “Día de la tierra” link al clima, signo detallista y estético del Zodiaco, además y por si fuera poco estamos a tres días del Eclipse de Luna, así que no puedes desaprovechar la -oportunidad- para comprometerte con tu cuerpo y alimentarlo de manera más balanceada.

Mi invitación es para que desintoxiques tu cuerpo con las propiedades de los cereales en honor a Virgo y a la tierra…

Se conocen desde la antigüedad y el nombre de “cereales” les viene de la diosa Ceres, Diosa Romana de la Agricultura.

Sus cultivos marcan en la humanidad un cambio importante en la forma de vida, pues significa el paso de la vida nómada del hombre hacia la vida sedentaria. El trigo, como los demás cereales, fue consumido inicialmente crudo, luego se tostó, se molió y finalmente sufrió un proceso de fermentación de la harina elaborada con granos molidos para obtener el pan que consumimos actualmente. Si bien es cierto, que en algunas culturas el pan se consume sin fermentar.

La Cebada… Desde el principio de los tiempos

Los primeros panes que consumió el hombre, hace unos 12.000 años, eran a base de cebada (Hordeum vulgare); eran oscuros y algo pesados, razón por la cual el trigo tomó luego su lugar. Sin embargo en algunas regiones nunca dejó de utilizarse: es el caso del pan ácimo de Medio Oriente, citado en la Biblia y usado por Jesús en “la multiplicación de los panes”. Precisamente las primeras ostias de los cristianos se hacían con harina de cebada y agua. En la Roma imperial, los gladiadores eran llamados “hordearii”, término que significa “comedor de cebada”, en alusión a su alimento base (minestras de cebada) que les permitía disponer de buena dosis de fuerza y energía.

Pero la cebada no es solo energía. En las escuelas filosóficas, médicas y matemáticas de los griegos, era el alimento recomendado por Platón, Hipócrates y Pitágoras para los alumnos, por ser ideal para promover la capacidad de pensar, concentrarse y atender las enseñanzas, estando prohibido el consumo de alimentos muy proteicos. También los guerreros griegos consumían cebada, hábito citado en la Ilíada y la Odisea. Tanto Hipócrates como Galeno recomendaban el agua de cebada en todas las enfermedades agudas.

Teniendo en cuenta que la cebada es rica en almidón y en fibra soluble, no hay duda que se convierte en un alimento ideal a la hora de adelgazar y perder peso.

Esto es debido a que, por un lado, el almidón (un carbohidrato) ejerce una acción similar a la fibra dietética durante el proceso de la digestión.

Mientras que, la fibra soluble que encontramos en la cebada integral o sin cáscara, ayuda a eliminar aquellas toxinas que nuestro organismo no necesita, evitando a su vez que las grasas se acumulen en nuestro cuerpo.

Receta del Día

Ensalada templada de cebada y pollo

Ingredientes:

  • 100 gr. de cebada.
  • 100 gr. de guisantes.
  • ½ pechuga de pollo.
  • ½ cebolla.
  • ensalada_de_cebada_y_pollo1 ajo.
  • Lechugas variadas.
  • 1 remolacha cocida.
  • 1 zanahoria.
  • 6 nueces.
  • 4 cucharadas de maíz dulce.
  • 2 cucharadas de pasas.
  • Agua.
  • Aceite extra virgen.
  • Vinagre.
  • Sal marina.

 

Preparación:

Limpia la cebada y cuece en agua con una pizca de sal marina, tapada y a fuego suave, durante 20 minutos. Una vez cocida, pon a refrescar en agua fría y escurre. Cuece también, los guisantes en otra cazuela con agua y sal por espacio de 15-20 minutos. Para la vinagreta, pica la cebolla y el ajo y pon a acitronar en una sartén con un poco de aceite, añade la pechuga cortadita en dados y sazonada. Cocina durante 5 minutos. Retira los trozos de pollo y tritura la salsa añadiéndole unas gotas de vinagre y un chorrito de aceite. Mezcla en un bol la cebada con el pollo, los guisantes, las nueces, las pasas (previamente remojadas) y el maíz. Aliña el conjunto con la vinagreta. Coloca en la base de la fuente las lechugas variadas aliñadas con la vinagreta. Pela y ralla la zanahoria e incorpórala a la ensalada. Corta la remolacha en medias lunas y colócalas alrededor de la fuente. Incorpora la mezcla de la cebada con los demás ingredientes. Aliña la ensalada con la vinagreta y sirve.

Receta e imagen: todaslasrecetas.es
Imagen: 100oboev.net
Fuentes consultadas: prama.com.ar; en.wikipedia.org; naturdietas.net