Una hermosa Luna llena decora el cielo de esta noche. Está baja en el este al anochecer, con un resplandor anaranjado o dorado en el crepúsculo. Es la Luna llena más famosa de todas, la llamada Luna de la Cosecha.
Es una coincidencia poco usual. El ciclo de fases de la Luna dura un poco menos de 30 días, por lo que no está en línea con el calendario. Ello significa que las fechas de las Lunas llenas varían de un año a otro. Así, en un año dado, las posibilidades de que la Luna llena ocurra en el equinoccio son de 1 en 60.
Pero eso es un promedio; no significa que la alineación sea así de próxima sólo una vez en 60 años. De hecho, pasó por última vez en 1972, y volverá a hacerlo en 2029.
Este año, la Luna de la Cosecha es especialmente hermosa ya que tiene un acompañante brillante: el planeta Júpiter. Sale un poco por debajo de la Luna, y permanecen cerca toda la noche. Para observadores ocasionales del cielo, la Luna es una vista muy hermosa. Sin embargo, para los observadores profesionales, es una molestia. Su resplandor llena el cielo de luz, no tanta como la del Sol, pero suficiente para perturbar la vista de estrellas tenues, galaxias y otros objetos.
Cuando hay una Luna brillante en el cielo, los astrónomos apuntan sus telescopios hacia objetivos relativamente brillantes que atraviesan el resplandor. Tienen que esperar hasta que la Luna se ponga para intentar observar objetos más tenues.
En el espacio, los telescopios no tienen ese problema. La mayoría no miran directamente a la Luna, pero sin atmósfera que disperse la luz lunar pueden mirar a cualquier otra parte. De hecho, tampoco tienen que preocuparse del Sol. Con tal de que no lo miren directamente, pueden continuar sus observaciones del universo todo el día, y toda la noche.
Esta noche la brillante y gibosa Luna está cerca del “pitorro” de la tetera formada por las estrellas más brillantes de Sagitario. Está rodeada de la Vía Láctea, pero la Vía Láctea es tan tenue que es difícil de distinguir. Como muchas otras maravillas tenues del cielo nocturno, está “estropeada” por el resplandor de la brillante Luna.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org
Foto: deviantart.com
















