El invierno inicia disfrazado de Halloween

Observatorio MoonmentumEl cielo de la noche de brujas ofrece una estrella que los astrólogos medievales consideraban la más peligrosa del cielo: Algol, el «espíritu,», en Perseo, el héroe. Algol consiste en dos estrellas. Cuando una pasa enfrente de la otra, el sistema se vuelve más débil. La diferencia es obvia a simple vista.

La ciencia y la superstición se cruzan muchas veces. Halloween proporciona algunos ejemplos. Astronómicamente, es un día de entre cuartos, cae a medio camino entre un equinoccio y un solsticio. En muchas culturas, estos días representaban el principio de las estaciones, por lo que Halloween era el primer día de invierno. En la Europa del norte, se trataba de una época del año temida. Se creía que era cuando las almas en pena vagaban por la tierra, en busca de cuerpos que ocupar. Hace unos 2.500 años, los celtas apagaban las chimeneas en esta época del año, para que las casas no fueran tan atractivas para las almas en pena. Los sacerdotes encendían hogueras para asustarlas, y la gente se disfrazaba de duendes o brujas, hacían ruido y gastaban bromas para convencer a los espíritus de que ya estaban poseídos.

Pero la apariencia de posesión podía acarrear sus propias consecuencias, como las cazas de brujas de siglos posteriores. Hacia 1.450, la Tierra empezó a enfriarse, una era conocida como la Pequeña Edad de Hielo. Puede haber sido causada por un pequeño descenso en la producción de energía del Sol. Los historiadores han sugerido que quizás se buscaran chivos expiatorios a quienes culpar del frío. Algunos acusaban a sus vecinos de brujería, y miles fueron quemados o colgados.

Fuente: Observatorio McDonald