

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Vannevar Bush, fue un ingeniero y científico estadounidense conocido por el rol político que tuvo en el desarrollo de la bomba atómica y por su idea Memex, que es un concepto precursor a la World Wide Web y por formar parte del presunto proyecto de alto secreto Majestic 12.
En la década de 1930 construyó la primera computadora analógica a la que llamó analizador diferencial. Se diferenciaba de las digitales en que representan los números mediante tensiones eléctricas de voltaje variable, y servía para realizar automáticamente algunas de las operaciones elementales.
Este invento tuvo repercusión en muchas áreas, especialmente en la ingeniería y en la química. En 1939 es nombrado presidente del Carnegie Institute de Washington, y Director del National Advisory Committee for Aeronautics; en 1941 fue nombrado, por el presidente de EE.UU., director de la Office of Scientific Research and Development, siendo jefe de una comunidad de científicos encargados de la creación de la bomba atómica en los albores de la Segunda Guerra Mundial.
En 1945 publica un artículo llamado «Cómo podríamos pensar» «As we may think«, en la revista Atlantic Monthly, donde describió, principalmente, la llegada de dos dispositivos.
En primer lugar, una máquina pensante que fuese capaz de realizar ciertos cálculos; tarea que actualmente es desarrollada por sencillas calculadoras. En segundo lugar, una máquina que funcionaba mediante el dictado y que era capaz de almacenar la información de voz para representarla de forma escrita. Hoy en día hay software capaz de realizar esto, aunque pueda conseguirse un grado de precisión mayor.
El último de sus logros, y el que más influyó en la visión del hipertexto y de la Internet para etapas posteriores, fue sin duda el Memex, un dispositivo mecánico de almacenamiento de libros, grabaciones y comunicaciones, de búsqueda muy sencilla, rápida y no lineal; el Memex nunca se desarrolló, pero inspiró el trabajo de sus sucesores Douglas Engelbart, Ted Nelson y, más adelante, Tim Berners Lee.
















